20 de enero de 2011

Henri Cartier-Bresson


Desafortunado en el juego, afortunado en el amor. Pero el amor, mi cielo, es juego y los juegos juegos son: Calderón de la Apuesta.
El amor es juego, chispeo vaginal, infarto auxiliado por la pura energía y por la energía pura.
Mis queridos, amor les tengo. Afición de la no retornable, por supuesto, porque el amor es juego y los juegos juegos son.