Sería muy hipócrita de mi parte sostener que este año 2010 fue tan sólo un más de mis 19. Tengo una muy mala relación con la hipocrecía, pero a los enemigos mejor tenerlos cerca. Así que les voy a manifestar, muy ficticiamente, lo siguiente: EL 2010 FUE UN AÑO COMO CUALQUIER OTRO.
No me crean, no siempre tienen que creer -al menos a mí no siempre tienen que creerme, más bien cuídense de caer en las trolas que muchas veces afirmo-. El 2010 fue mucho más de lo que esperaba, excedió -para variar- mis expectativas en cualquier sentido.
Y ahora vamos por más 2011, vamos por mucho-mucho más.