1 de enero de 2011

¡Felisa, me muero!

Sería muy hipócrita de mi parte sostener que este año 2010 fue tan sólo un más de mis 19. Tengo una muy mala relación con la hipocrecía, pero a los enemigos mejor tenerlos cerca. Así que les voy a manifestar, muy ficticiamente, lo siguiente: EL 2010 FUE UN AÑO COMO CUALQUIER OTRO.
No me crean, no siempre tienen que creer -al menos a mí no siempre tienen que creerme, más bien cuídense de caer en las trolas que muchas veces afirmo-. El 2010 fue mucho más de lo que esperaba, excedió -para variar- mis expectativas en cualquier sentido.
Y ahora vamos por más 2011, vamos por mucho-mucho más.